A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes.

lunes, 10 de mayo de 2010

19 junio 2009

No me despido de aquellas personas que durante mucho tiempo he estado llamando amigas dentro de las puertas del sierra, porque si lo son lo serán también fuera de ellas, y de aquellas que no me reconocerán cuando deje de ir, ¿para qué despedirme?

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