A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes.

lunes, 10 de mayo de 2010

Hoy un día raro

Hoy es un día de esos en los que me levanto y te echo de menos. Así, como suena, sin más porqués, sin más explicaciones y sin ningún disfraz.
Echo de menos cuando quedábamos y nos íbamos por ahí, donde fuera, a charlar de nuestras cosas.
Echo de menos esas conversaciones que no tenían fin, nos salía tan bien eso de hablar sin parar, saltar de los estudios, a la familia, las amigas, los amores imposibles, los sueños, las pelis que queríamos ver y la música que nos emocionaba, algún que otro cotilleo.
Echo de menos los ciegos de ron y coronitas, las risas tontas, las conversaciones de las que luego no nos acordábamos.
Echo de menos las horas muertas sentadas en un banco con una bolsa de gominolas y nada más que hacer.
Echo de menos las discusiones, aquellos problemas que teníamos que no me dejaban dormir por las noches y que hacían que me levantara con ganas de verte para hablar del tema y arreglarlo.
Echo de menos las confesiones, los abrazos, la complicidad y, en resumen, nuestra amistad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario