A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes.

lunes, 10 de mayo de 2010

Tiempo, 18 mayo 2009

Sólo eres capaz de rallarte cuando coges cariño a una persona, y tienes presente que ha fallado algo, pero no sabes muy bien el que.

Ignoré que hacía falta mucho tiempo para tener una buena confianza, y que se tarda bastante en conseguir un nuevo amigo (de los de verdad).

Se puede quedar un par de veces, y hacer mil chorradas en los tiempos libres pero lo que diferencia a un amigo de un colega, es que tu amigo siempre va a estar ahí todos y cada uno de los días independientemente de las circunstancias del momento; en cambio tu colega sólo estará ahí cuando le interese, no cuando tú necesites que esté, ni de coña se acordara de ti cuando deje de interesarle aunque le necesites más que a otra persona.

Al principio me daba realmente igual, no tenía ninguna clase de importancia más tarde pensé en poder forjar una amistad en tan solo unos cuantos días, cogí confianzas muy rápido, era capaz de contar hasta el secreto más íntimo, de preguntar cualquier cosa y de estar ahí en cualquier momento, sin embargo, no encontré lo mismo, no dudo ser capaz de encontrarlo, pero llevara tiempo como todas las cosas buenas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario